Junto con otras personas adultas mayores, la participante, a sus 74 años de edad, asiste a las sesiones, que se realizan en la Biblioteca Pública Central “Manuel Cepeda Peraza”, cada miércoles, hasta el 16 de marzo, para que pueda contar sus experiencias de vida a sus familiares.
“No hay edad para aprender y que yo pueda dejar un legado a sus nietos, de haber escrito mi propia historia; quiero aprender que, cada día, puedo desarrollar más todas las habilidades que tengo,” aseguró la mujer, cuyos pasatiempos favoritos son la jardinería y el baile.
Asimismo, aconsejó a la población no ponerse límites, ver en positivo y ser ejemplo para los demás, y dijo que uno de sus hijos la impulsó a asistir a estas clases, pues con miedo, no alcanzará sus metas, además de que tiene la seguridad de que se aplica todas las medidas sanitarias requeridas.
“Me gusta la escritura, soy maestra y me encantaría dejar este legado para mi gente; quiero que ellos sientan que, no por mi edad, yo no puedo dejar de prepararme”, reiteró.
La capacitación está a cargo de la socióloga Andrea Sámano Paz y el psicólogo Jorge Carlos Regla Villanueva, de Servicios para el Envejecimiento Activo, agencia que promueve la salud integral y mejor calidad de vida en esta etapa.
De acuerdo con el especialista, la actividad tiene el objetivo de desarrollar el autoconocimiento y crecimiento personal, identificar experiencias significativas con un enfoque de gerontología narrativa, brindar un espacio para la escritura y que cada participante realicen un texto literario.
Mejorar la percepción de uno mismo, generar bienestar con memorias, socializar y adquirir habilidades de comunicación, son algunos beneficios de este proceso, con temas como “Mi envejecimiento, un aliado”, “Mis experiencias de vida, mi mayor fortaleza" y “Reencontrando recuerdos”.
