Y es que este miércoles por la mañana, personal de Desarrollo Urbano y Protección Civil del Ayuntamiento de Mérida, clausuraron el restaurante ubicado al Norte de Mérida, para lo cual expulsaron a los comensales que se encontraban en el lugar en ese momento y no permitieron la extracción de alimentos perecederos en prejuicio de ese establecimiento.
Durante una transmisión en vivo, realizada por la dueña del lugar, se estableció que se trataba de un acto de persecución por el siempre hecho de ser colombiana, situación que afecta el empleo de 30 familias mexicanas que laboran en el lugar.
Ante la clausura, empresarios del restaurante solicitaron a la alcaldesa, una mesa de diálogo, donde se puntualicen las presuntas irregularidades que cometieron para que sean resarcidas pero bajo la condición de que Parceros Café pueda reabrir sus puertas.
