Durante el encuentro, Díaz Mena destacó que la coordinación con el Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, permitirá sumar recursos y capacidades técnicas para atender rezagos en materia de agua potable y saneamiento en Mérida y su zona metropolitana.
El mandatario señaló que la agenda contempla definir los proyectos prioritarios, sus etapas de ejecución, la combinación de recursos federales y estatales, así como el acompañamiento técnico necesario para garantizar que las inversiones se traduzcan en resultados para la población.
El Plan Bienestar Metropolitano contempla una inversión global de 4 mil 490.9 millones de pesos durante los próximos tres años para atender necesidades de agua, movilidad y seguridad en Mérida y su zona metropolitana, donde habita el 57.1 por ciento de la población de Yucatán.
En materia de agua potable y saneamiento se invertirán mil 813.5 millones de pesos, recursos que permitirán rehabilitar las plantas potabilizadoras Mérida I y Mérida II, sectorizar las redes de distribución y modernizar equipos electromecánicos.
De acuerdo con el proyecto, estas acciones permitirán recuperar 400 litros de agua por segundo, atender a 123 colonias que actualmente enfrentan baja presión o intermitencia y ampliar la cobertura del sistema de 442 mil a más de 596 mil viviendas.
También se contempla construir plantas de tratamiento de aguas residuales en Cielo Alto, Caucel 1 y Caucel 2, con el objetivo de fortalecer el saneamiento y proteger el acuífero de Yucatán, considerado la única fuente de abastecimiento de agua de la región.
Díaz Mena afirmó que la coordinación con la Conagua permitirá establecer una estrategia hídrica de largo plazo que atienda tanto a la zona metropolitana como a comunidades urbanas y rurales que han enfrentado rezagos en infraestructura y servicios básicos.
El Plan Bienestar Metropolitano fue elaborado a partir de 16 mesas de participación ciudadana y 34 mil 631 aportaciones. Más del 95 por ciento de los participantes consideró necesario ampliar y mejorar el sistema de agua potable y el tratamiento de aguas residuales, colocando al sector hídrico entre las principales prioridades.
