De acuerdo con lo expuesto, la legisladora mostró una fotografía que en realidad circula en redes sociales desde hace más de una década y que presuntamente tiene origen en Ucrania y Vietnam, por lo que no guarda relación con la situación actual en la entidad.
El material fue utilizado para respaldar un discurso que, según críticos, carecía de contexto adecuado y rigor informativo, lo que generó señalamientos de desinformación y una posible intención de alarmar a la población para obtener ventaja política.
Integrantes de la denominada Bancada del Pueblo desmintieron de inmediato la veracidad de la imagen, al precisar que fue extraída de internet y que data de 2014, descartando cualquier vínculo con Yucatán.
El hecho reavivó el debate sobre la responsabilidad de los representantes públicos al momento de llevar información a la tribuna, especialmente en temas sensibles que requieren sustento verificado, manejo cuidadoso y compromiso con la verdad.
