En un comunicado, se informó que la clausura se derivó de la detección de actividades ilegales de desmonte y remoción de vegetación forestal sin contar con la autorización emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en contravención a lo establecido en la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.
Como antecedente, la Profepa ha mantenido acciones de vigilancia y seguimiento a actividades atribuidas a la empresa Productora Nacional de Huevo (CRÍO) en distintos puntos de Yucatán.
En el municipio de Kinchil, Yucatán, gracias a las denuncias ciudadanas, se detectó el 12 de noviembre de 2025 un cambio de uso de suelo ilegal en aproximadamente 13.7 hectáreas de vegetación forestal, así como la violación reiterada de sellos de clausura y la manipulación indebida de maquinaria asegurada, hechos por los cuales la Procuraduría amplió la denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR). A este predio, la Procuraduría regresó los días 9 y 12 de enero para reponer los sellos de clausura.
En el caso de Hoctún, el pasado 22 de enero, inspectores de la Profepa realizaron una diligencia en materia forestal, en cumplimiento a una orden de inspección, constatando que el predio inspeccionado forma parte de las instalaciones de la granja avícola CRÍO Hoctún.
Durante la diligencia se observó la remoción total de la vegetación natural en una superficie de 8.9 hectáreas, correspondiente a vegetación secundaria arbórea de selva mediana caducifolia, mediante trabajos de desmonte y despalme del suelo natural. En el sitio se localizaron ramas, troncos y árboles completos derribados, dispuestos en los bordes del área afectada y en proceso de secado, así como evidencias del uso de maquinaria pesada.
Asimismo, se detectaron trabajos de nivelación y conformación de nuevas vialidades internas, con la disposición de material pétreo en una superficie aproximada de 2.8 hectáreas, así como la apertura de un camino de acceso de aproximadamente 80 metros de longitud por 20 metros de ancho, que ocupa una superficie de 0.16 hectáreas
Debido a lo anterior, la Profepa determinó que las actividades realizadas corresponden a un cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin autorización, asociado a la ampliación y futura construcción de naves industriales para la producción y crianza de aves, siendo responsable la empresa Productora Nacional de Huevo.
Al no haberse aplicado criterios ni medidas de prevención, mitigación o compensación para evitar daños graves a los ecosistemas forestales y sus componentes, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura total temporal mediante sellos de una superficie de 8.9 hectáreas.




