Acompañado por familias vallisoletanas, el gobernador se sumó a estas expresiones de fe, cultura y convivencia social que forman parte del patrimonio vivo de Valladolid y que, año con año, fortalecen la cohesión comunitaria y el sentido de pertenencia.
En compañía de la presidenta honoraria del DIF Yucatán, Wendy Méndez Naal, el gobernador presenció la homilía oficiada por el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, a las afueras del templo de la Candelaria, uno de los espacios más representativos de esta festividad.
Posteriormente, el gobernador convivió con feligreses y encabezó la tradicional procesión en honor a la Virgen de la Candelaria, una manifestación de fe y devoción que, cada año, congrega a cientos de personas y fortalece el sentido de pertenencia e identidad del pueblo vallisoletano.
Durante su mensaje, el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega destacó el valor de la fe, la unión comunitaria y la importancia de mantener vivas las tradiciones como pilares de la vida social y espiritual, especialmente en los tiempos de transformación que vive la región.
Más tarde, el gobernador asistió a la tradicional tamaliza del Día de la Candelaria, donde señaló que el crecimiento de las ciudades debe acompañarse del respeto a las raíces culturales heredadas. “Que el crecimiento de la ciudad nunca nos haga perder nuestras raíces y que el progreso siempre camine de la mano del respeto a nuestras tradiciones”, afirmó.
En este contexto, el gobernador resaltó que las tradiciones sostienen la identidad vallisoletana y yucateca, al recordar el origen común, fortalecer los lazos comunitarios y orientar el rumbo hacia un desarrollo con orden, bienestar y oportunidades para todas y todos.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad para que el Renacimiento Maya se refleje en la vida cotidiana de las familias yucatecas, avanzando hacia un estado con menor desigualdad y mayor bienestar, construido de manera colectiva.




