El hombre, originario de Coahuila, disfrutaba de unos días de vacaciones en Yucatán y recorría el puerto en compañía de su hijo cuando comenzó a sentirse mal. Primero manifestó un intenso dolor en el abdomen y, poco después, quedó inconsciente.
Su hijo reaccionó de inmediato y lo trasladó en un vehículo particular a un hospital de Progreso, con la esperanza de que recibiera atención de urgencia. No obstante, al llegar al nosocomio, los médicos determinaron que ya no contaba con signos vitales.
Familiares del fallecido informaron que padecía hipertensión y tenía antecedentes de problemas renales. Sin embargo, hasta el momento no existe un diagnóstico oficial que establezca qué provocó su muerte.




