Sahuí...De intocable a ungido

18 Diciembre 2017
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De ser el intocable pasó al ungido, para diversos sectores de la clase política, social y varios amigos del gremio periodístico, la designación de Mauricio Sahuí Rivero, como el precandidato de unidad de Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue la jugada perfecta de la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, pues cambió sus aspiraciones de ser la primera presidenta de México, para regresar como una especie de Kukulcán a reclamar al Mayab por su reino del que según se le había desterrado.

 Y es que en política nadie cede nada por nada, las señales fueron muchas, sin embargo, muchos no las vimos o no las quisimos ver, pues pieza por pieza, el ex empleado de Rolando Zapata Bello, gobernador del estado y de Ivonne Ortega Pacheco, fue armando sus aspiraciones que lo tienen como el ungido tricolor.

Corría el mes de junio del presente año, cuando en una dependencia estatal este “tundeteclas” observó un cartel donde se promocionaban los programas del gobierno del estado en materia de asistencia social, curiosamente la foto escogida para tal efecto fue de las últimas tomadas a José Antonio Meade Kuribreña (hoy precandidato del PRI a la Presidencia de México) junto con alcaldes y el gobernador Zapata Bello, como titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) del gobierno federal.

 La fotografía había sido editada y encima de los logotipos de Zapata Bello y del gobierno de la República se colocó la leyenda “Mejorar”, la cual fue su eslogan alterno que el hoy el precandidato Sahuí utilizó, lo que a juicio de su servidor parecía en ese momento un desmarque del gobierno actual.

 Pasaron unos meses y la presencia del ex titular de la Sedesol estatal en diferentes medios de comunicación loca se acrecentó totalmente, despacio, sin hacer mucho ruido, el ex director de Transporte en la administración de Ortega Pacheco, buscaba posicionarse en las encuestas ante el evidente fracaso de los delfines del gobernador… que no mencionaré porque ya están fuera de la contienda.

 Para septiembre arrancaba el proceso electoral y aparecieron -en octubre-  en todo el estado, más de 200 carteles con la figura de Sahuí Rivero a quien le alzaba la mano el mandatario yucateco Zapata Bello, con la frase “Sahuí quiere ser Gobernador”.

 La historia sobre este hecho todos la conocemos y fue calificada como una flagrante violación a la ley electoral, sin embargo, al “gallo” priista ni una sola pluma le quitaron, pues a pesar de que la evidencia estaba a la vista de todos, hoy es el precandidato del PRI.

 Para muchos ese fue un grave error del ahora precandidato del PRI, pues se había “indisciplinado” y muchos lo veían políticamente muerto, pero con el paso de las semanas aquel albazo fue solo otra de las señales de que Sahuí Rivero estaba firme e incluso La Jornada Maya publicó al día siguiente del dedazo oficial  en su portada: Ya se habían tomado la foto.

 Durante los dos últimos consejos políticos del PRI a Mauricio Sahuí se le veía distante del mandatario Zapata Bello, para muchos era una clara señal de que sus aspiraciones estaban “frías”, al tiempo esa canción que versa “dicen que la distancia es el olvido, pero yo no concibo esa razón…” pareció embonar perfectamente en la jugada maestra del ex diputado local y federal.

 Las señales al paso de los días fueron más que claras, al no subir sus delfines de Zapata Bello, Sahuí fue el as bajo la manga que el gobernador autodenominado “sereno”, tuvo para  bajar las pretensiones a dos viejos lobos de mar de la política mexicana como Jorge Carlos Ramírez Marín y Emilio Gamboa Patrón.

 Así, la unción de Sahuí Rivero deja en claro que en política nada está escrito y que no hay enemigo pequeño.

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