En atención a una denuncia ciudadana, el pasado 18 de marzo, personal de la Profepa acudió al lugar referido y detectó diversas obras en proceso, entre ellas la apertura de un camino de acceso, la perforación de un cenote, así como excavaciones tipo mina entre dos puntos, presuntamente para conectarlos mediante un canal con posible función de río subterráneo.
Estas actividades provocaron la remoción total y parcial de la vegetación natural en una superficie de 10 mil 750 m², afectando especies características de la región como chaca (Bursera simaruba), tzalam (Lysiloma bahamensis), jabín (Piscidia piscipula) y dzidzilché (Gymnopodium floribundum), entre otras. Dichas acciones se llevaron a cabo sin contar con la autorización correspondiente emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Como medida de seguridad, la Profepa impuso la clausura temporal total del sitio, colocando los sellos correspondientes, y levantando un acta de inspección.
La diligencia fue atendida por una persona que se identificó como operador de maquinaria de la empresa constructora, quien manifestó no tener facultades para recibir o firmar la orden de inspección.
La realización de este tipo de trabajos sin contar con las autorizaciones ambientales necesarias genera impactos significativos en la biodiversidad y los recursos naturales.




