En los estudios de cambio climático uno o dos años no son representativos, pero sí lo es la continuidad. “Cuanta más larga sea la serie, más significativa es la estadística”. Para hacer una climatología se requieren al menos tres décadas de registros, y en varios ciclos de 30 las cifras de temperatura van a la alza, coincidiendo con la presencia humana en la Tierra.
“Trabajamos con datos de casi 140 años y la tendencia al calentamiento es significativa. La serie analizada a lo largo del tiempo es muy larga, por lo que los resultados son sólidos”, resaltó.
Lo que se considera desde 1880 son datos instrumentales y continuos, porque antes se usaban proxys climáticos, que son variables no climáticas que se obtenían de sedimentos de hielo encapsulado y de los anillos de los troncos de los árboles, que refieren qué pasó en siglos anteriores.
“Ahora hay datos instrumentales, medidos con termómetros, barómetros y pluviómetros, entre otros. Desde que existe este tipo de información, los últimos tres años han batido récord”, expuso.
CAMBIOS CLIMÁTICOS NATURALES, MUY LENTOS
En la historia del planeta se tienen registros de cambios climáticos naturales, que tuvieron una transición lenta en comparación al cambio climático actual, que es muy abrupto.
Estos datos dan solidez al concepto del Antropoceno, que describe una era en donde el ser humano ha perturbado, hasta su modificación, al planeta y su clima.
“Podemos interferir en el clima y en las condiciones de la Tierra, eso se sabe desde hace mucho, desde los griegos y la Edad Media, pero en este siglo lo estamos constatando”.
Ordóñez destacó que en nuestra época vivimos la emisión de gases de efecto invernadero como una situación normal, “pero no lo es, es un fenómeno nuevo de nuestra era”.
Pese al escenario, la universitaria consideró que aún estamos a tiempo de revertir la tendencia. “Todo depende de nosotros. Hay ciertos gases que permanecerán en la atmósfera aunque dejáramos de emitirlos, pero pueden parar al cabo de los años. Está en nuestras manos evitar llegar a los dos grados y disminuir las cifras actuales”.
Esto depende en gran parte de los políticos, porque tienen los medios para facilitar políticas ambientales, pero también de los ciudadanos, de nuestra voluntad, de poner nuestro granito de arena usando bicicleta y separando la basura, por ejemplo, finalizó.